Es brígido como cambia la gente. Un día te prometen amor eterno, y luego “pum” patada en el popín. No sé porqué lo digo, solo que lo he pensado mucho estos días. Lo poco confiable que somos y lo difícil de confiar, pero lo fácil que nos entregamos ante los demás. Fácilmente decimos unos te amo a Pepito y Juanito, y a Merengano y Sutano (como se diga eso o.ó). Supongo que pienso que yo no soy así, que soy diferente a todos, a ti. Pero no es así, al final somos todos básicamente iguales. Tenemos las mismas necesidades y muchos comportamientos parecidos, así que tratar de diferenciarnos solo hace que nos parezcamos más.
Así que no saco nada criticando a los demás, si yo soy igual. Quizás tengo menos exacerbado algunos asuntillos, pero a fin de cuentas soy un su-jeto más. Una adolescente (o quizás no tanto ya) en busca de su identidad propia, a través del reconocimiento de los demás, en especial de ti. Quiero que me reconozcas en la multitud, que yo sea para ti, y tú para mí. ¿Qué me lo impide? Yo. Parezco ser un obstáculo a la felicidad, aunque tú me digas que no. Déjame pensar así, soy negativa por naturaleza. Veo lo feo antes de lo bello, etc., etc. Soy mi principal crítica, todo lo que hago no está hecho totalmente bien. Busco la perfección ante todo lo que hago, sabiendo que es imposible, pero de todas maneras me frustro igual. No me considero una persona frustrada, de hecho, si analizo y pienso en todo lo que tengo (y no hablo de cosas materiales) soy la persona más exitosa de la tierra (o casi, no todo es perfecto). Tengo una familia promedio, a pesar de que mis padres estén separados, se llevan súper y los quiero a ambos y ellos me quieren y me apoyan y me miman y todo eso (mi hermano también). Tengo unas amigas que todos deben envidiar (y si no, deberían), porque son las mejores, se que siempre puedo contar con ellas, son entretenidas, y lindas (qué más se puede pedir). Y tengo el pololo más tierno y lindo de la vida, me apoya en todo, me sube el ánimo todos los días, me ama y yo lo amo más. Es perfecto para mi (L).
Si uno mira –sincrónicamente- desde diferentes perspectivas cómo esta su vida, encontraremos y nos consideraremos las personas más exitosas y sortudas de la vida. Y hay que apreciar a la gente que uno tiene al lado, porque a fin de cuentas son lo importante. Más que lo material y el éxito universitario. Obvio que ayuda, pero creo que eso no “mide” a las personas, y es absurdo que estemos en la tierra para estudiar y luego trabajar. O sea, por supuesto que ese no es el objetivo de la vida. ¿Para qué si después vas a estar no sé cuantas leguas bajo tierra? Lo importante es otra cosa, pero eso importante se nos obliga a no tenerlo presente como quisiéramos, porque a fin de cuentas, miles y miles de instituciones creadas por nosotros mismos legitiman que las prioridades estén trastocadas. Por supuesto que la vida como hoy la vivimos no debería ser así, pero es difícil oponerse, por ejemplo, si quiero realizarme como persona no debería ser estresándonos desde tan pequeños. Pasando días y días enteros sin tiempo libre, apenas teniendo tiempo para comer. Eso no es vida.
Bueno, pero de todas maneras, hay que verle el lado bueno a la vida y sentirnos sortudos :) , a pesar de que nuestra mejor cualidad sea la crítica negativa de nosotros mismos.
martes, 21 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
