domingo, 10 de agosto de 2008

La maldición de los mass media.

Hay un sin fin de temas de interés -o no tanto- que suelen pasar por nuestras cabezas cada minuto, cada momento. Y a pesar de que acostumbro a estar inmersa en mis pesadumbres y negatividades de la vida cotidiana, también trato de pensar objetiva y obviamente subjetivamente (no se puede evitar) distintas situaciones que aquejan a la sociedad, o mejor dicho, al colectivo.
En esta "época de la información", en la cual vivimos, resulta tan fácil tener opinión y puntos de vistas, ya que todo está al alcance de la mano, no podemos ser ignorantes, resulta absurdo. Por lo mismo, hablamos acerca de cualquier tema ya que somos ciudadanos "informados". Pero el problema acá es la objetividad con la cual abordamos distintos tópicos (si es que de objetividad pura podemos hablar), basta con escuchar unos minutos algún programa televisivo. Todos opinando de todo. De todas maneras, resultaría absurdo/ilusorio oponerme a tal situación, ya que yo también me encuentro inmersa en este desborde informativo.
Pero por lo mismo, al habernos sido entregada esta herramienta caracterizada principalmente por los medio de comunicación, tenemos que aprender a utilizarla. Vemos en los diarios y en los programas noticiarios de la televisión, mucha uniformidad y poca visión en mucho de los temas tratados, todos entregan la misma información, de la misma manera, a la misma hora, etc. Es el monopolio informativo que pocos periodistas o similares están dispuestos a romper.
De todas maneras, algunos programas televisivos se enfocan a discutir de manera más interesante el contexto, aunque al parecer la gente prefiere otro tipo de programas más livianos. Pero creo que ese tipo de instancias deberían crecer en la televisión chilena, además que es una "lata" que todo lo den a la misma hora, es exasperante. El matinal, las teleseries, las noticias, etc. son todos de determinada hora hasta tal hora en todos los canales.

Creo que hay poco interés de los medios de comunicación en ayudar a crear ciudadanos realmente más informados, que puedan analizar las diferentes situaciones contextuales de manera objetiva y no quedarnos en lo superficial, en la noticia en sí, falta mayor análisis. Por lo mismo, los que conducen estas empresas informativas no deberían tan solo enfocarse en aumentar el tamaño de sus billeteras, sino complementar su rol de empresarios con el rol "social" por decirlo de alguna manera.